

Primeros años de vida
Nací en un otoño, precisamente en el otoño de 1958 el 27 de octubre en la ciudad de Alexandria, en el sur de Rumanía.
Los primeros años de mi infancia viví en Transilvania, entre Dej y Cluj, en el pueblo de Bața, en la casa de mis abuelos maternos donde hasta los seis años, mi abuela me enseñó a leer. Escribir lo aprendí más tarde, como todos los niños, en la escuela.
Continué mi infancia y adolescencia en Alexandria. En los últimos años de secundaria escribí los primeros versos y durante el bachillerato debuté en el periódico «Ziarul Teleormanul». Había publicado también en revistas literarias y participado en eventos, concursos y festivales literarios nacionales.
Participé todas las vacaciones de verano en campamentos nacionales de creación literaria, pero también en campamentos de redacción y comunicación, donde los participantes presentaban y defendían tesis reales, basadas en una investigación rigurosa en el campo de la filosofía, el arte y la crítica en general. Estos campamentos eran presididos cada año por la poeta Constanța Buzea y el profesor Tudor Opriș. No iba a estos campamentos sin mi amigo y colega, el poeta Cristian Dică. He fundado verdaderas amistades, que hoy pude revitalizar y amplificar por el fenómeno de Facebook u otras redes sociales en Internet.
Adolescencia
Entre los amigos de aquella época, de una adolescencia en la que gritaba «VIVA LA POESÍA Y LOS GRANDES SOÑADORES», recuerdo a Daniel T. Suciu (fallecido en el segundo año de la universidad en Cluj), Bogdan Ghiu, Ioan Pintea, Adrian a lui Gheorghe, Ștefan Mitroi, Romulus Brâncoveanu, Bogdan Lefter, Ovidiu Pecican, pero también de los dos simpáticos hijos de Adrian Păunescu.
Cuando era adolescente, había adquirido el hábito de huir de casa a Bucarest, donde luego me establecí y conocí a gente maravillosa. Conocí personalmente a Aurel Goci, Valeriu Cristea, Valeriu Filimon, Nichita Stănescu, Traian T. Coșovei, Ion Horea, Cezar Ivănescu, Ana Blandiana, Daniela Caurea, Gheorghe Iova, Marin Mincu, Laurențiu Ulici… pero también las “montañas más altas” de la prosa rumana como, Marin Preda, Dumitru Radu Popescu, Fănuș Neagu y Laurențiu Fulga. Frecuenté casi todos los círculos literarios de Bucarest.
Madurez
En 1981 conseguí un trabajo en el Departamento de Control de Calidad Técnico en una de las grandes empresas de construcción de Bucarest. En 1982 me casé con Gina Dumitru y tuvimos dos hijos: Dana Cristiana Dumitrescu y Ștefan Aurelian Dumitrescu. Después de la caída del sistema comunista en Europa, me retiré con mi familia a Alexandria.
Desde 1989 me he retirado de la vida literaria de Bucarest y, aunque he seguido leyendo y escribiendo, me he ocupado más de problemas existenciales.
Desde el año 2000 nos instalamos en España, en Alcalá de Henares. Desde 2007 reabrí el cuaderno con tareas que años atrás no me dejaban dormir. Así fue como en 2009 logré recopilar poemas escritos y reescritos en un volumen de versos titulado TRATATUL DE PACE CU MOARTEA y aunque este primer volumen de versos salió tarde a la luz, no me avergoncé y no tuve miedo y empecé a escribir seriamente.
Después del cuarto volumen, mis amigos de Bucarest propusieron mi entrada en la Unión de Escritores Rumanos y me aceptaron en la sucursal de Bucarest, donde Horia Gârbea era (y es) presidente.
En España participé en eventos culturales como invitado o colaborador y soy uno de los fundadores de la Asociación de Escritores y Artistas Rumanos en España.
Inconstante y perezoso, todavía construí una fortaleza y me gusta cuando alguien dice de mí que soy modesto, aunque tenga una muy buena opinión de mí mismo. Por supuesto que podría haber sido mejor, más grande y más fuerte, pero no creo que me hubiera ayudado en nada, siempre y cuando me sienta bien con lo que soy. Ser es una certeza cuando estás y antes de ser no hay nada, por eso me preocupa más la aparición de la conciencia en la tierra.
Libros publicados:
– Tratatul de pace cu moartea – 2009 – editorial Betta – Telepres-Edit – Alexandria.
– Simfonia materiei – 2011 – editorial Betta – București.
– Muntele – 2012 – editorial Betta – București.
– Sfera – 2014 – editorial Betta – București.
– Mecánica cuántica – 2014 – editorial Amargord – Madrid.
– Poeme în metru cuantic – 2016 – editorial Betta – București.
– La estatua de una estrella – 2018 – editorial Punto Rojo- Sevilla.
“La estatua de una estrella” es una antología poética ideada por la poeta y traductora Nicoleta Gabriela Lazar. Es Licenciada en Literatura, Alemán y Chino en la Universidad Complutense de Madrid. Traduce mi obra y en 2018 publica la antología La estatua de una estrella. En 2019 es Colaboradora de Cultura para la UCM y en 2020 debuta con una selección de poemas en la revista literaria Neuma. Posteriormente crea la página POESÍA MANIFEST, donde publica sus poemas y demás creaciones literarias.
